10.27.2007

Lectura publica

En el Aula 3 de la escuela de Letras perteneciente a la Facultad de Humanidades de Rosario, un tal Alberto expuso ante un considerable auditorio uno de sus recientes ensayos histórico-periodísticos, Titulado: Sobre Pato-aventuras, Canibales e Inquisidores. Entre el publico presente se encontraban, los entusiastas: generosas almas que a sabiendas de que luego de la perorata, el pancho y la coca nunca llegarían. Gracias totales.

En este tape se ve a los entusiastas arengando lecturas ajenas.

10.13.2007

Entrevista Iván Blascovich

“Cuesta bastante que se valorice el trabajo artesanal"

Cuadro de texto: BLASCOVICH BASICO  CHILECITO, LA RIOJA,   En 1998, invitado por la Secretaria de cultura a hacer una exposición y dictar un curso de Lutheria, se instala en rosario. En el año 2005 abre su taller de Lutheria en el Pasaje Pam.

La vorágine diaria de la Peatonal Córdoba se corta en seco al entrar al Pasaje Pam (ubicado entre San Martín y Maipú) casi como un cuento, en donde cada local esconde una historia para ser contada. Con esa intención me acerque al taller de lutheria de Ivan Blascovich. Y entre finos acordes de guitarra y un delicioso aroma a madera tallada, charlamos del oficio.

Pareciera que la figura del luthier en Argentina todavía estuviera signada por una mirada amateur asociada a la fabricación de instrumentos regionales de corte folklórico, a diferencia de Europa en donde habría una concepción mas profesional del oficio en donde lo que prima son las marcas y los talleres de renombre. ¿Es tan así?

-Si, es así, lo que pasa es que esta ligado al peso histórico de la lutheria en Europa. Allá existe una tradición y un estilo de enseñanza. Acá, imaginate que hay una sola escuela de lutheria, y queda en Tucumán. En argentina se da una mezcla de inmigrantes y autodidactas. Y creo que ahí esta nuestro desafió, en tratar de hacer escuela.

-Al abrir este espacio de lutheria ¿te planteaste esa meta como una especie de legado familiar o pensás que se debió más a una vocación?

-No, en mi caso debe ser una vocación, porque mi abuelo era carpintero y mi viejo herrero... (hace una pausa y se ríe) aunque ahora que recuerdo, fue mi profesor de violín quien me sugirió que estudiara lutheria.

-Y como luthier ¿pensás que se esta dando una suerte de revalorización por lo artesanal? -Y… (mira alrededor buscando complicidad) cuesta bastante que se valorice el trabajo artesanal. La lutheria, a nivel de producción acompaña lo que sucede culturalmente en el país, y eso varia según la importancia que le asigna cada gobierno, pensa que trabajamos con los pedidos que los músicos nos hacen.

-¿Y que tipos de instrumentos te encargan?

-Violines, violas, violonchelos, guitarras, charangos, contrabajos mandolin, mandurria… (eh…piensa)

-Por lo visto, todos instrumentos de cuerda -claro, acá solo trabajamos con instrumentos que tengan caja y mango. También reparamos y doy cursos de construcción.

-¿Y en que consiste el curso? -básicamente, se empieza por una guitarra haciendo las matrices, y después se pasa a otro instrumento, como ser charango, o violín.

-¿Es necesario ser músico para poder ser luthier?

-No. Aunque esta bueno, porque se tiene otra comprensión de lo que hay que hacer y aparte ayuda al momento de relacionarse con los músicos, para entender cuales son sus necesidades.

Un secreto fue revelado. Iván continuo trabajando una madera y yo me sumergí nuevamente entre la multitud de la peatonal.

Por Alvaro Marrocco