7.31.2008

ENTREVISTA / LUCIA PACENZA \ ESCULTORA
Acariciando lo áspero
La búsqueda de identidad en la producción de obra -asumo- debe ser una cualidad intrínseca en todo Artista. En las esculturas producidas por Lucia Pacenza, esa búsqueda incansable encuentra una grieta, y esa grieta no hace mas que reflejar una mirada ligada a un lugar de pertenencia: "El sur". Dice Lucia: “Acerca de mi identidad con la región, tal vez se pueda ver en mi obra, eso lo tendrán que descubrir los espectadores. En la serie “Sur” hay una evidente evocación a la naturaleza, a lugares de Argentina que he recorrido y me han impactado. Lo que puedo decir con las formas, no podría decirlo con palabras, este es mi lenguaje”. ¿Como se trabaja una obra? ¿Se Parte desde un concepto temático ¿Que tipo de patrones artísticos seguís a la hora de trabajar sobre una escultura? -Para trabajar una obra… Primero se piensa. Mucho. Hasta que aparece una idea. Yo comienzo a dibujar esa idea, tímidamente, en pequeños papelitos, varios. Luego hago bocetos, en arcilla, yeso, madera o mármol. Busco el material, generalmente mármol de Carrara, si lo encuentro (en marmolerías de Buenos Aires, que ya conozco), lo hago cortar, generalmente un bloque rectangular, aproximado al tamaño deseado. Una vez logrado el bloque, basándome en el boceto elegido, comienzo el desbaste grueso, utilizando cinceles, martillo y amoladora de mano con disco de diamante. Continúo trabajando con martillo neumático y cinceles de punta diamantada. Después, con tornos con puntas montadas de carburo y silicio. Por último el pulido con lijas especiales, cada vez más finas, hasta lograr la tersura deseada. Todo el material con que trabajo es traído de Carrara, pues ya no es posible conseguir herramientas especiales en nuestro medio; hace tiempo se han dejado de fabricar. Después de unos meses, cuando la obra se va terminando, me doy cuenta que, como siempre me he olvidado de seguir el boceto. Eso es muy bueno; significa que sólo me he ocupado de la Obra. Y no sé si se parte de un concepto temático, pero yo manejo mi propio lenguaje, y solamente yo, puedo saber si logré lo que quería, plasmar mi idea estética, trabajando-. Dante Taparelli -artista plástico de Rosario- dice que el sueño de todo artista es lograr que la obra sea popular, masiva. Transformar el arte -que esta siempre encerrado entre cuatro paredes- y lograr que sea parte de la sociedad. La idea es generar el dialogo entre la obra y la ciudad. ¿Como artista y escultora imagino que una de las mayores satisfacciones debe ser cuando tus obras son emplazadas en la vía publica? -Estoy de acuerdo con los conceptos de Dante Taparelli. Realmente, son tan pocas las ocasiones en que se puede realizar una obra en la vía pública, que indudablemente es una de las mayores satisfacciones para un artista। La escultura es, dentro de las artes plásticas, la disciplina de mayor alcance social, pues puede ser vista por mucha gente, dando identidad, espíritu y carácter a un lugar determinado. Considero que el contacto con la obra de arte, mejora la calidad de vida de la ciudad-. En el año 2003, fuiste invitada por la Universidad Nacional de Australia, para realizar una obra en el parque internacional de esculturas, lo cual te dio la oportunidad de ser la primer Artista Argentina que emplazo una obra en el espacio público de Canberra. ¿Como encontraste en Australia la relación entre Espacio público y apoyo estatal respecto del Arte publico? ¿Existe una mayor apuesta a la difusión de obras culturales en la vía pública, a diferencia de Argentina? -Acerca de Australia, puedo decir que el arte está presente en el espacio público, desde obras del siglo 19, hasta obras contemporáneas, más allá de la escultura, como proyecciones, poemas visuales y auditivos, mobiliario e intervenciones urbanas de todo tipo। Ellos tienen no sólo apoyo estatal, sino privado, un mantenimiento cuidadoso de las obras, y lamentablemente, debo decir que hay una gran diferencia con lo que sucede en nuestro país-। ¿Que simboliza la escultura “Arco del Sol”? -“Arco del Sol”, mi escultura emplazada en el Parque de Esculturas de la Universidad Nacional de Australia, en Canberra, según mis palabras en la memoria descriptiva, simboliza lo siguiente: “El Arco del Sol, fue creado para ser visto desde y hacia el lago Burley Griffin. Una escultura blanca que irá cambiando según la luz, multiplicando su mínima presencia. La idea del arco, siempre evoca unión, amistad bajo un mismo sol que todos compartimos.”- A Principios del siglo XX Duchamp -con su bidet- propugno el antiarte como forma de protesta ante la creciente mercantilización del arte. En la Actualidad ¿Cual es el lugar del artista en el tercer milenio? ¿Cuales son los límites del arte? -Creo que el lugar del artista en el tercer milenio es modesto, y los límites del arte, difusos। No olvidemos que Duchamp, hoy tan recordado por su “bidet”, fue un artista que realizó obras como el Gran Vidrio y “La Novia”… etc। en las que trabajó con esfuerzo y originalidad. Bajo la denominación de artes plásticas, operan actualmente gran variedad de elementos, ya no sólo la pintura o la escultura, sino objetos, videos, instalaciones, fotografía, todo ello mezclado o aislado. La estetización generalizada, la globalización, la mezcla de lenguajes, la aceptación de lo kitsch y la falta de sentido, se observan en muchas de las creaciones que se ejercen con gran libertad, aprobación de la crítica y del mercado de arte-. ¿Con que se va a encontrar el público aficionado de arte al visitar tus esculturas en la sala trillas del teatro El Círculo? -Mi muestra en la Sala Trillas, es una selección de mis obras, realizada por la Curadora Rosa María Ravera, de acuerdo a su siempre sabio criterio, que yo agradezco y comparto। Se trata de obras de mi más reciente producción, muchas inéditas, como las cajas “Espacios Contenidos”। Bidimensionales, compuestas por pequeñas tallas en mármol, en composiciones que integran fotografías, o acrílico. La serie Buenos Aires, pequeñas cajas, donde incorporo propuestas escultóricas a lugares públicos de la Ciudad; La Ciudad Perdida”, un fragmento de una ciudad imaginaria y… algunas esculturas-.

7.04.2008

Entrevista / Hadrián Avila Arzuza


“Cada concierto que hago debe dejarle un mensaje al público” Curriculum Se inició en la música recibiendo clases de piano desde muy joven, en su ciudad natal, Barranquilla (Colombia). Realizo estudios de Dirección Sinfónica y de Óperas (1994 - 2000) en el Conservatorio Rimsky – Korsakov de San Petersburgo (Federación Rusa), graduándose con Diploma de Honor. A la edad de veinte años dirigió por primera vez la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de San Petersburgo, trabajando con esta por seis años consecutivos. Ha dirigido, además, las siguientes orquestas: Filarmónica de Buenos Aires, Sinfónica Estatal de Sao Paulo (Brasil), Sinfónica de la Provincia de Córdoba (Argentina), Sinfónica Nacional de Cuba, Orquesta Sinfónica de Concepción (Chile), Orquesta de Cámara de la ULBRA (Brasil). Actualmente ocupa el cargo de Director Artístico de la Banda Sinfónica de la Provincia de Córdoba y desde mayo de 2006 se desempeñará como Director Titular de la Orquesta Filarmónica Provincial de Mendoza.
La dirección de Orquesta quizás sea para muchos un universo desconocido, no así para Hadrián, quien a pocos días de subir a escena con su Orquesta Sinfónica de Córdoba, develo algunas facetas de la profesión. ¿Como recordas tu iniciación musical, allá en Barranquilla, Colombia? ¿Fue una vocación o ya existía una tradición familiar relacionada a la música? -Mi interés por la música nació en la escuela, en primaria cuando ingrese al coro de la institución. Después de un tiempo quise tomar clases de piano. En ese momento no pensaba en la música como algo a lo que dedicarme, simplemente era algo que me gustaba. Creo que fue como a los 14 años que tuve la sensación de que esto formaba parte de mi vida y que sin esto no podía estar. Es más, en mi familia no existen músicos, son más que nada personas dedicadas a las ciencias y a la docencia. Por eso creo que lo mío fue una vocación en todo el sentido de la palabra, ya que nadie me obligo a tomar el camino del arte-. De muy joven partiste hacia Rusia a perfeccionarte. ¿Cómo te resulto la experiencia de estudiar y relacionarte a través de la música con otra cultura? ¿Podrías rememorar algunas Anécdotas y/o obstáculos que se te presentaron? -La experiencia fue maravillosa en todo sentido. Los maestros rusos son muy exigentes y me siento orgulloso de haber estudiado en un Conservatorio que tuvo en su seno a grandes compositores como Prokofiev y Shostakovich, directores del calibre de Mravinsky, Temirkanov y Gergiev y otros tantos que necesitáramos muchas páginas. Todo esto me motivaba a perfeccionarme cada vez más. Vivir en Rusia es difícil primero que todo por el clima, sobretodo el de San Petersburgo, los inviernos son muy intensos por la excesiva humedad y el fuerte viento. Por otra parte, esta ciudad es muy interesante, muy artística y cultural, la arquitectura es impresionante, todo te permite inspirarte y apasionarte por el arte. ¿Cuáles son -a tu juicio- las diferencias más ostensibles entre dirigir en Europa y hacerlo en América? -Trabajar en música académica (o clásica, o erudita) en Europa no se si es mas fácil, pero tiene la ventaja de la tradición, y forma parte de la cultura, por lo menos en la mayoría de esos países. Tienen tal vez más posibilidades de conseguir apoyo estatal, así como patrocinios del sector privado. En Latinoamérica, es más difícil porque estamos sujetos a los vaivenes políticos. Las empresas no tienen como opción (por lo general) invertir en arte. En Argentina hubo unos años muy prolíficos con esto de las inmigraciones de posguerra. En Brasil se esta viviendo un renacer en cuanto al arte y el estado esta apoyando mucho, al igual que las grandes compañías. Venezuela es actualmente el fenómeno, no conozco de cerca el sistema (creado y liderado por José A. Abreu) pero creo que ha dado muy buenos resultados-. En dos entrevistas que rescate de la Web destaque un aspecto sumamente gratificante respecto de la Música. Por un lado, el Maestro José Antonio Abreu, quien lidera el revolucionario sistema de orquestas de Venezuela desde 1974 formando musicalmente a unos 300.000 niños de bajos recursos, brindándoles una oportunidad por medio de la música. Y por otro lado, Daniel Barenboim lleva adelante un proyecto llamado West Eastern Diván, donde 80 jóvenes artistas árabes y judíos aprenden y conviven a través de la música y cuyo leitmotiv es fomentar la paz entre estos pueblos. Siguiendo estos dos ejemplos ¿Pensas que la música es un arma de cambio social? -Pienso que si, que sin la música y el arte no se puede construir una sociedad civilizada. El arte es indispensable para el desarrollo de la sociedad. Mi trabajo con la música tiene que ver con un compromiso social, cada concierto que hago debe dejar un mensaje, debe generar nuevas preguntas al individuo, debe ser un momento que el público recuerde por mucho tiempo-. ¿Como ves el apoyo estatal a la formación de futuros músicos tanto en Colombia como en Argentina? -El apoyo no es suficiente, faltan más alternativas para generar verdaderas estructuras educativas-. Por lo general muchas de las Orquestas que logran destacarse son aquellas que –aparte del virtuosismo que otorga la técnica- logran transmitir, expresar, movilizar al público. ¿Actualmente cómo Director de la Orquesta Sinfónica de Córdoba, sentís que lograste semejante dinámica y madurez expresiva, o es algo que se construye día a día? -Yo creo que la Orquesta Sinfónica de Córdoba esta viviendo un gran momento artístico, y esto no solo lo digo yo, sino los directores y solistas que nos visitan periódicamente. La agrupación esta abordando repertorios de diferentes estilos con mucha solvencia. La orquesta se caracteriza por su expresividad y entrega. Falta todavía mucho por hacer, pero tenemos toda la motivación y las ganas de dar lo mejor de nosotros. La base de todo es el trabajo y la constancia, perseguir objetivos cada vez más altos-. Referentes en tu carrera. ¿Cuáles son los maestros que han aportado a tu formación tanto musical como humana? -Primero que todo, Svetlana Bujshtaver, quien me preparo para viajar a Rusia cuando yo vivía en Colombia aun. Era muy estricta (aun lo es) y es una enciclopedia en teoría musical. Elena Seredinskaia, mi profesora de piano en San Petersburgo, quien me aporto grandes bases estilísticas que me ayudaron mucho para la dirección sinfónica. Alexander Titov, mi principal maestro de dirección, un gran pedagogo, un erudito, sus consejos eran y son magistrales, siempre encuentra la manera justa de decir las cosas. Hace unos meses lo vi nuevamente y estudiamos más de una docena de partituras, fue genial. Charles Dutoit, el gran maestro, conocerlo fue una gran experiencia. De Dutoit recibí una herencia interpretativa en cuanto a Stravinsky, Ravel y Debussy. Todavía mantenemos contacto. Pedro Ignacio Calderon, el reconocido maestro argentino, uno de los más importantes directores latinoamericanos, siempre ha estado disponible cuando lo he necesitado. He aprendido mucho de el, es como un ejemplo a seguir-. El hecho de haber dirigido en tantos teatros alrededor del mundo, te ha dado un conocimiento de la diversidad de públicos y/o auditorios. ¿Consideras que hay calidad de públicos? Es decir, Públicos tradicionalistas, contemporáneos, -No tengo preferencias por alguna clase de público, creo que uno debe transmitir el mensaje a quien ese momento le toque la oportunidad, siempre con plena entrega-. ¿Con que repertorio se va a encontrar el espectador rosarino ¿Podrías adelantarnos algo de lo que vas a presentar? -En este concierto interpretaremos la Obertura para un Fausto Criollo de A. Ginastera, Sheherezade de M. Ravel (solista invitada: Elisabeth Canis) y el Concierto para orquesta de B. Bartok. Seguramente este tipo de repertorio ha sido escuchado pocas veces en Rosario y será un placer brindarles lo mejor de nosotros a este público que nos recibió con tanta calidez en el 2007-.