9.30.2013

Un año sin Tinelli. Crónica de Cómics, budines caseros y Zombies 2.0

El Cómic en mi vida nunca tuvo la relevancia debida, ya que en mi adolescencia, mis héroes no luchaban contra malvados, ni tampoco surcaban los cielos con capas de colores; sino que empuñaban puas para entrarle a sus hermosos stratocasters o Gibson Les paul colgados de la cintura; algunos más osados se escupían o se peleaban con los de seguridad en los vallados para defender a sus fans de una factible flor de paliza.

Pensaba en los cómics y casi todos los que me gustan en la actualidad tienen como personajes principales a pobres desgraciados que deben sortear diversos escollos que se presentan en sus patéticas y vulgares vidas cotidianas. Actualmente estoy terminando de leer al Loco Chavez un periodista bien porteño y con un marcado gusto por su trabajo; levantarse minas bajo la excusa de cubrir notas. #lapatriaperiodistica

Como siempre hay tiempo para la redención, el sello editorial Dead Pop, junto a la gente de Dinamo organizaron un Ciclo de documentales sobre cómics titulado "Tinta, sudor y Sangre" con un objetivo claro; reunir en una habitación de una casona antigua a una gran cantidad de nerds, hipsters, lesbianas y freaks para ver como interaccionan luego de la proyección del documental. Todavía estamos a la espera de las mutaciones.

Mendoza al 1500, allí es la base de operaciones de lo que hasta hace dos semanas era Espacio O y actualmente es Dínamo, una casona antigua en un primer piso. Al consultarle a uno de sus dueños el motivo del cambio de nombre no supo darme explicaciones al respecto, aunque basto con frenar su marcha a tal punto de detenerse y con los ojos extraviados decirme que algo en él había cambiado. No conforme con ello, consulte en wikipedia, allí dice: el dínamo fue el primer generador eléctrico apto para un uso industrial, pues fue el primero basado en los principios de Michael Faraday. #noesporacá

Siempre me gustaron las casas antiguas, y más aún aquellas arquitectonicamente situadas en los primeros pisos y cerca del centro de Rosario; dos cuestiones hacen atractiva semejante afirmación, una radica en la cercanía a mi mini-depto y la otra va de la mano de un coment de un alumno de secundaria - vecino también- quién con aciaga simpleza me dijo que nuestro barrio era lindo porque nadie nos robaba. #cacos

Para acceder a Dinamo hay que subir una larga escalera de marmol que nos lleva a un pequeño hall de bienvenida; para el lado izquierdo hay unos puff en el piso y un sector oscurito; allí se tejen conspiraciones y se telefonea a los dealers; del lado derecho hay un pequeño salón de madera, una improvisada barra de bebidas y el baño; ese lugar esta siempre colmado; todos quieren comer, tomar y cagar; para drogarse esta la habitación de las proyecciones y los recitales, ese lugar también esta bastante solicitado.

La elección de un día jueves es muy acertada; no esta en pantalla ni Mirta ni Tinelli. El primer encuentro fue grandioso; pero no recuerdo nada; Ahora de la segunda proyección, algo quedo en mi rígido. Pautado para las 21 hs, llegué tarde por culpa de Litoral Gas que hasta el día de hoy me obliga a asearme en casas ajenas y variadas; aunque semejante trastorno me hizo caer en la cuenta de lo fundamental que son: el agua, la electricidad y el gas, antes esa pole position la ocupaban el amor, la familia y los amigos.

Me senté como pude en el piso de madera del hall, al lado de Moli -que había llegado dos minutos antes que yo- y entre los besos, el vino y los budines, poco a poco nos ibamos perdiendo el hilo argumental de todo; igual debo confesar que poco nos importaba, porque el motivo de esta crónica intenta por todos los medios posibles, evitar convertirse en reseña del ciclo de documentales.    
      


"Grant Morrison Talking with gods" narra la vida y obra del prolífico escritor de cómics; Cuestiones a destacar; en uno de los pasajes Morrison siente una imperiosa necesidad de experimentar con drogas, fiestas y descontrol para poder crear o desarrollar a sus personajes, no solo se droga hasta la coronilla, sino que además se rapa su cabeza y cambia su fisonomía para hacer de él, otro personaje. La semejanza con Hunter S. Thompson -creador del periodismo gonzo- es pura coincidencia;


Sugerencia: aquellos que hasta el momento no saben quien es Thompson ni Morrison podrían ir googleandolos. 

Al finalizar la proyección, todos nos levantamos como zombies con una sola idea en la cabeza, atacar la barra de comidas y tragos; en tanto que los más nerdos se agolparon en la sección de cómics; Pensaba mientras deglutíamos con Moli un rico budincito de limón, como la posmodernidad logró mutaciones y cambios sorprendentes, así como en el siglo XX los zombies eran lentos y andrajosos; en el siglo XXI los zombies mutaron a seres 2.0; están hiper luqueados con gafas, camperas militares de color verde, pines de ocasión y hasta cambiaron sus hábitos de consumo; dejaron de morfar cerebros para nutrirse de ricos budines caseros.    

9.28.2013

Trip Bolivariano. Taggeando el altiplano.

Ferias, Cholitas, Mercados Populares, Minibuses, Evo, Titicaca, Bob el constructor, Trenes, Excursiones, Mineros, El Tío.

Mercados Populares

En todas las ciudades de Bolivia, los Mercados populares son los lugares mas buscados, no solo por los turistas, sino también por los lugareños, para comer, desayunar o simplemente comprar frutas, verduras, semillas, medias o patitas de rana.

Resulta raro llegar a un comedor y ver como unas señoras gordas de guardapolvos azules a cuadrille con rodetes y sombreritos tipo cholita, se disputan la clientela. En los mercados populares, la cocina funciona de la siguiente manera. Hay una mesa y una señora que atiende; es una especie de fast food en donde uno debe comer rápido su desayuno para darle paso a los otros. Lo que se ofrece es rico y variado; café con leche, té o api (maíz morado y leche) sumamente empalagoso. Se acompañan los desayunos con buñuelos o sopaipilla acompañados de mermelada y miel, o bien uno puede pedirse unos ricos sanguches de queso.


Minibuses

Es Enero y luego de unos días de una intensa y anegadora lluvia, salió el sol; una musculosa y unos cortos bastan, no hace frió ni calor; camino a Atocha, en el bus “Quechisla” una cholita y un viejito con sombrero de mirada cansada yace a su lado, ambos esperan que arranque el colectivo; hablan en quechua y no se miran, salvo cuando meten la mano dentro de la bolsita de los lupines; el panorama es multicolor, las cholitas están vestidas con sombreritos de colores y de formas distintas –según el tamaño de cada cabeza- nos dijo una chola en el mercado de frutas de Uyuni. A todas se las ve cargando con algo; bebes, garrafas, bolsas de ropa, chanchitos y cestos de frutas. También se ven muchos niños de carita triste, comiendo heladitos sentados arriba de las faldas de sus madres; y a lo lejos, dos extranjeras comunicándose en ingles y haciendo ademanes con las manos; por lo que logro divisar en su lenguaje gestual no están nada cómodas con la idiosincrasia y las costumbres de este país.          
Al bus suben un par de niñas a vender sanguches de queso con juguitos; también sube un niño de no mas de siete años que con su voz quebrada canta una canción triste que dice:

Mi gallito se ha perdido, la, la,
Pobrecito, la, la, pobrecito, la, la.
Y no lo puedo encontrar.

Lo he buscado en Alemania, la, la,
En Italia, la, la, en Italia, la, la,
Y también en el Japón.

Tiene cresta colorada, la, la,
Tiene plumas amarillas, la, la,
Aletea, la, la, aletea, la, la,
Y también dice "quiriquiquí."  


Casas de cambios


Una de las rarezas a la hora de ingresar al país de Evo reside en la depreciación de la moneda respecto del dólar (muy devaluada) no así, con respecto al peso Argentino; apenas cruzas la frontera argentina (La Quiaca) y llegas a Villazón, uno va directo a una casa de cambio. Allí el peso argentino te lo cotizan a 0.87 centavos por un boliviano. Su moneda es más fuerte. Y a medida que uno va subiendo la moneda argentina se va depreciando más y más. Nosotros llegamos a Potosí y allí te cotizan 0.70 centavos por un boliviano. Fucken awesome ¡  


Copacabana



La ciudad de Copacabana, es una delicia. Un pequeño poblado en dónde se accede cruzando un lago en barquito de madera. Como todo pueblito post-colonial, su movimiento se da alrededor de su plaza. La isla, bordeada por el lago Titicaca, tiene dentro de sus principales encantos, su fisonomía. Callecitas talladas en  piedra, pasadizos y cortadas coloniales hacen que uno se pierda y camine a la deriva y sienta que si se pierde, no hay miedo y pánico, sino curiosidad. La trucha, es un plato imperdible que por sólo 20 bolivianos uno puede degustar en un bodegón alejado del centro.

Uyuni

En la ciudad de Uyuni abundan los murales y las esculturas referidas a ferroviarios; Son enormes figuras realistas de metal y cemento muy parecidas a Bob el constructor. Es mas, en su placa seguramente dice: "Bob construye, podrás hacerlo, si podemos". También hay pintadas que retratan o expresan su gratitud a Evo, en casi todas las ciudades hay un Evo. Es un semidiós y bien que así sea.

Potosí y la conexión Oriental


En Potosí, Bolivia dan vueltas por la city unos minibuses de origen japonés que son sumamente pequeños y aptos para circular por las diminutas calles potosinas. Existe una rara relación con lo oriental, que no sólo se da en el transporte público, sino que anida en la psiquis de la gran mayoría de sus habitantes. Atravesamos el país en largos y cansadores viajes en buses, y quedo de manifiesto que la transmisión de películas de Jackie Chang excede lo normal. Contabilizados 9 viajes en distintas ciudades en colectivo proyectaron 7 películas del actor de origen asiático. De Villazon a Tupiza proyectaron Impacto Inminente (1996); de Tupiza a Atocha dieron Máximo Rival (1999); de Atocha a Oruro videaron Los rebeldes de Shangai (2003); de Oruro a La paz El Mito (2005); de La Paz a Copacabana pusieron –con un pésimo sonido- The Karate Kid (2010); de Copacabana a la isla del Sol escuchamos como una pareja de bolivianitos se contaban algunas escenas memorables de la película Chinese Zodiac (2012) y por último de La paz a Potosí proyectaron La leyenda del luchador borracho (1994). Definitivamente hay una adoración especial por Jackie chang y la práctica de las artes marciales en la patria plurinacional. 


Cerro Rico
                                                      
Según cuentan las leyendas, en épocas de mercantilismo y dominación española, para
trabajar en las minas se necesitaban esclavos pequeños, sumisos y dedicados. Para semejante empresa les tiraron el dato que en China existían ese tipo de sujetos. Se mando a un comisionista a que seleccione una suma importante de esclavos orientales y se los importo a precio vil. Los pobres chinos traídos de Asia trabajaban como negros en esas minas, con jornadas de 24 hs de lunes a sábados con un sólo franco los domingos.

El tío


En el interior de las minas de Cerro Rico hay cientos de estatuas de un dios-diablo que en su momento los católicos de Potosí lo apodaron como El Tío. De acuerdo a sus tradiciones, el tío gobierna sobre las minas y todos aquellos que ingresen a las minas deben ofrendarle bendiciones, respeto y miedo. En nuestro paso por el cerro rico de Potosí le dejamos como ofrendas: tabaco, licor, una Inka cola, hojas de coca, un yogur Light empezado y promesas vanas con la esperanza de que  salve nuestra mínima estadía en esa cueva. Se comenta que algunos mineros inescrupulosos le han ofrendado la vida de un compañero, con tal de que el tío les suministre una “veta” en la mina. Las vetas son las porciones más ricas de la mina. Por suerte salí ileso de la mina y con una rara, pero alegre sensación de sentirme mas liviano; Una vez en Rosario me fui a pesar en la bascula de la farmacia Maipú, y contrariamente a lo que muchos opinan respecto de que uno vuelve mas inflado de las vacaciones, noté que había bajado 21 gramos.

Una de superhéroes




“Soy el hombre
más rápido con vida"

Wally West


Siempre me intrigó la rara y nerda relación que mi vecino de enfrente “Yoyin”, mantenía con ese extraño y paralelo mundo de los comics y los superhéroes; vivíamos a un cordón de distancia y eso bastaba para ser amigos. Cada vez que iba a su casa, me ponía al día con las revistas de superhéroes o los fanzines que tanto él como el chavo –su hermano- tenían; Asterix y Ovelix, Pepe Sánchez, Mi novia y yo, Nippur de Lagash, Mafalda, Batman, Superman, Cazador y cientos que no recuerdo.

A los doce años me alcanzaba con leer lo que había en lo de mi amiguitoYoyin, sumado a las cientos de viñetas que Quino dibujaba en los suplementos dominicales de Clarín; alguna que otra vez a Condorito y por si no alcanzaba, cada tanto chusmeaba un enorme ejemplar de El eternauta que era de mi viejo; pero no, las malditas fronteras de la amistad se extendieron kilómetros de distancia y la adolescencia me deparó nuevos amigos que pretendían invadir mi pequeño y sesgado mundillo, con tormentosas ñoñadas galácticas del manga japonés y otros héroes supersónicos de la firma Marvel y DC que a mi poco me importaban.


Si he de tener un pasado,
prefiero que sea de opción múltiple.

The Joker


Fué en esa época post-adolescente donde no tuve más opción que hacerme de un superhéroe para mí. La regla es simple, si todos mis amigos tienen un superhéroe, yo tengo que tener uno; así empezó mi búsqueda. Mhm, a ver, quiero uno que sea original, que tenga superpoderes y que luche –no por la justicia- sino con los superhéroes de mis amigos- dentro de nuestros códigos adolescentes barriales- no me importaba quién fuera, pero en ese grupo de amigos había que generar esa rivalidad y cada uno debía tener un superhéroe diferente. Si todos tenían el suyo, yo también quiero uno.

Entre mis amigos Emma y el ale -simples aficionados- tenían a Batman como Hero. Mi hermano (un año mayor que yo) se desesperaba por Cazador, era una lucha con sus amigos por ir a Tótem Comic (San Martín y 9 de Julio) y lidiar con el viejo en busca de nuevos números. En esas idas y venidas acompañando a mi hermano, aprovechaba y chusmeaba otros comics; Linterna Verde, Aquamán, Capitán América, y flash. ¿Flash? A quien le gusta Flash, un tipo que corre rápido, a nadie, nadie lo tenía en carpeta. Listo ¡ese es mi Héroe! fue ahí cuando empecé a coleccionar los números de Flash o "flushman" -como lo comercializaban en Argentina algunas editoriales debido a cuestiones de licencia - iba todos los días y me compraba todo lo que podía.

Como todo en mi vida, la relación con flash duró lo que dura un paquete de gomitas Mogul en las manos de un niño; nada. El tiempo pasó y al poco tiempo ya estaba de nuevo en Tótem comics pichuleandole unas monedas de más al viejo por los comics de Flash.

Superhéro T shirt

Siempre me gustaron las remeras estampadas, tuve muchas y sigo coleccionando, algunas que recuerdo fueron: una bizarreada que compre en el Ejercito de Salvación de Menen 1999 –antológica- y otra en la cual hacían formula presidencial Gustavo Beliz (ex Ministro del Interior de Menen) con Domingo F. Cavallo; también tuve remeras de rock; Black Sabbath, STP, Babasónicos, Fun People, Radiohead, Bruce Springsteen, El mato a un policía motorizado, etc. También tuve remeras de películas; Reservoir dogs, La naranja mecánica (mi cerebro se trabo) e innumerable cantidad de T shirts de maratones que no corrí, camisetas de fútbol de ligas desconocidas y remeras de empresas de electricidad, de Acindar y una azul de YPF impecable.

Ahora, nunca tuve una de superhéroes; a por ella.

Puro Comic fue el lugar que elegí para hacer justicia con alguna remera de superhéroes.
Salude al hombrecillo que atiende y enfilé para la sección. Empecé a husmear y note que las estampas eran medio pelaje, casi todas pics del orto de 72 pixeles max. Había una T shirt azul de la revista NAH que estaba fantástica, lastima que era mega small y yo obesé bastante en estas navidades; otra interesante era de Punisher (pero es un quemo) y así, empecé a darme cuenta que todas tenían algo o no me gustaban lo suficiente, hasta que vi una roja que safaba, la estampa estaba bien, era una w con un formato medio raro y curvilíneo, no sabia de que se trataba y eso me atraía. En un momento pensé que se trataba del logo de la Liga de la Justicia y me gusto más la idea. Una remera de todos los superhéroes y de nadie en particular, juega ¡la llevo.

Llegué a mi casa con mi comprita navideña, deje la bolsa y me puse a googlear el logo.
Puse imágenes y en la pestaña de búsqueda agregué: “logos de superhéroes” aparecieron infinidad de fotos y páginas que hacían referencia a los distintos personajes. En eso aparece una web en la cual hay muchas fotos con logos de los distintos personajes de Comics y en uno de sus párrafos dice: “Sus personajes han traspasado fronteras, culturas, idioma e ideologías y son reconocidos en todo el mundo, ves a alguien con un “S” en el pecho, -Superman dije- la silueta de un murciélago,-ese es Batman- una estrella entre círculos azul, blanco y rojo -uh, ese no lo sé- , una araña, -Spiderman con seguridad- una “X” –Expedientes secretos X ¿no?-, una linterna antigua –¿Linterna verde-?, un rayo ¡Flash!, una “W” –ehm, ese no lo sé pero es el logo de la remera que me compre- a ver de quien es.

Pálido me quedé cuando descubrí que ese logo le pertenecía a Wonder Woman.