2.13.2007

literatura de gran porte

En el Centro Cultural Ross (Córdoba 1345) el pasado viernes nueve de febrero, invitado por la revista Ñ, en el marco del ciclo: Diálogos con la cultura, el escritor Federico Andahazi, y un panel integrado por la periodista Patricia Divert y el critico Marcos Meyer, dieron comienzo a la presentación de la última novela El conquistador galardonado con el premio planeta 2006, bajo la presencia de un vasto auditorio. “El germen de toda novela, surge del choque de dos elementos: el azar y la subjetividad” es así como surgió El conquistador. Estando en México, en el DF “hay un mural fantástico en el cual Diego Rivera, narra de forma pictórica la historia de México, en donde se ve una pequeña barca Azteca, que comandada por una surte de príncipe, de fondo asoma un sol con un rostro invertido, dado vuelta. Es ahí donde creí ver un relato. ¿Que hubiera pasado si esta barca lo hubiese hecho antes que los europeos? ¿Como hubiese sido la historia, si hubiese transcurrido al revés de cómo la conocemos? En México, el mito del descubrimiento de Europa por parte de loa aztecas existe. Lo que me pareció apropiado -comenta Andahazi- fue darle entidad a esta contra-figura de Colon, encarnarlo en Quetza (su protagonista) y darle forma de novela. El Libro El conquistador “es la historia del primer hombre en establecer los mapas del cielo, mucho tiempo antes que Copernico… es la historia de primer hombre que dibujo los mapas de la tierra, antes que Toscanelli o los grandes geógrafos… es el primero en dar la vuelta completa a la tierra… mucho tiempo antes que Magallanes pudiera siquiera sospecharlo… y el primero en descubrir un nuevo continente y describir a los salvajes que lo habitan, solo que ese continente es Europa y los salvajes son los Europeos”. Un malentendido encantador El conquistador surge de un malentendido que “padecimos todos” por el cual las editoriales lanzaban al mercado colecciones juveniles, con autores de la talla de Jack London, o Edgar Alan Poe. “Realmente -dice andahazi- yo no recuerdo haber leído autores más descarnados, más crueles que Poe y London”. Sin embargo eran esos los libros con los que nos iniciamos en la lectura. “Me encantaría que esta novela entre dentro de este malentendido. Por eso recalco siempre en que efectivamente, es una novela de aventuras, de forma que llegue a las manos de los jóvenes en virtud de este malentendido”. Marketing o Azar El anatomista, su primera novela, tuvo una salida comercial formidable debido al alto contenido erótico y a la negativa de la señora Fortabat en premiar semejante herejía literaria. El mercado hizo el resto. El motus creativo, reside en lo azaroso según el psicoanalista “Me encontraba buscando bibliografía para el proyecto, y revisando una enciclopedia del Cuerpo Humano me tope con un artículo en el cual increíblemente había “un tal Mateo Colon, que se atribuía el descubrimiento del clítoris”. Entonces pensé. Nada mejor que el órgano del placer femenino tenga un descubridor y que, para suerte de pocos, se llame Colon. Eso es un gran hallazgo que no se puede desaprovechar. Así fue como empezó a gestarse su primera novela. Críticas y agradecimientos “La idea aunque buena ni siquiera es nueva. A Mauricio Kagel se le ocurrió hace mas de treinta años, mas precisamente en 1975, cuando escribió la pieza de teatro musical Mare nostrum en que una tribu del Amazonas conquista el mediterráneo”. Con estas palabras Santiago Vila-Matas se refiere a la génesis creativa de la novela de Andahazi en un artículo publicado el sábado tres de febrero, bajo el titulo con las mejores intenciones en la Revista Ñ. Paradójicamente, quien oficio de Sponsor para esta presentación de su libro en rosario. Marcos Meyer, escritor asiduo para la Revista Ñ, tuvo que oficiar de intermediario y manifestó que “no es contradictorio que una publicación le encargue a un crítico el comentario de un libro y le respete la opinión mas allá de que sea opuesta”. En relación a la crítica, Andahazi dijo que “los escritores no podemos estar mirando ni la lista de best séller, ni estar expectantes por lo que publican los críticos. La literatura discurre por otros carriles” aparte “la gente se da cuenta”. Quizás como preludio de un final de presentación, el conquistador termino descubriéndose ante su público. Y esta vez, el agradecimiento, no estuvo de más.

Bares ¿Picota o aggiornamiento?

Cual debe ser el destino de los antiguos bares de nuestra ciudad. En nombre del progreso muchas de las veces se arraso con culturas enteras. Como bien señala Dante taparelli, "la barbarie de la picota" por momentos pareciera ser uno de los caminos en pos de avanzar de nivel. Y bien sabido es que los tradicionales bares de nuestra ciudad, no van a ser impedimento de ello. El pasado 23 de enero conocíamos la noticia del cierre del tradicional bar La Buena Medida, ubicado en Buenos Aires y Rioja, que bajaba sus persianas debido a que sus nuevos propietarios, reabrirían el local pero con reformas, siguiendo los preceptos pos-modernos en cuanto a como repensar lo urbano aggiornandose a los tiempos. Problemática Según la opinión del filosofo Olivier Mongin, estamos ante la mundializacion (…) hoy en día si vemos los mapas a escala mundial encontramos tendencias que son comunes en todas partes. Ya no hay ciudad Europea, ciudad china o ciudad árabe (…) lo vemos aquí o en Buenos Aires, una ciudad que debe salir de su etapa industrial (…) Es un tema central ahora porque se nos presenta súbito. “La ciudad se termino es el caos” dice Rem Koolhaas, profesor de arquitectura. Estamos en un mundo posurbano, a menudo tenemos la nostalgia de la ciudad (…) Porque la ciudad siempre es lo soñado el imaginario. Todas las ciudades tienen un buen escritor. La discusión en si, no pretende alejarse demasiado de lo que circunscribe a la problemática de los bares. Y por tal motivo, nada mejor que dejar de lado las consideraciones de los entendidos respecto del deterioro de las grandes urbes y los factores producidos por la mundializacion y retomar las opiniones de aquellos que se identifican con el bar. Me refiero a los parroquianos. Para quienes el solo hecho de “modificar el espíritu de los bares tradicionales. Es menos que una traicion. Poeta Alejandro Dolina en su libro el bar del infierno dice que los parroquianos están condenados a vagar permanentemente por los mismos lugares (…) porque el cafetín es un laberinto (…) pero ellos no lo saben (…) aunque algunos presienten una verdad aun mas temible: no se puede salir del bar no por la falta de puertas, ni por la disposición caprichosa de sus instalaciones, sino porque no hay otra cosa que el bar. El afuera no existe. Voces Por otro lado la arquitecta Mirta Levin, secretaria de Planeamiento municipal, dijo ser partidaria de "encontrar un punto de equilibrio. Si bien hay mucha gente que no quiere ninguna reforma en los bares antiguos que tiene la ciudad, lo cierto es que si no se los acondiciona la gente no va más y terminan abandonados. Por esa razón nosotros apuntamos a la política de preservación no tanto a la conservación que se hace fundamentalmente en los monumentos, y que es como un virtual congelamiento del tiempo. Nosotros somos más bien partidarios de darle vida, renovarlos manteniendo, en lo posible su espíritu", Anuncios Durante el 2007 se va a lanzar un programa tendiente a rescatar los viejos bodegones de la ciudad. En una primera etapa dice Levin "La idea es hacer un relevamiento, formar un catálogo de los bares antiguos que funcionan no sólo en el centro sino también en los barrios”. Catalogo Quien en su momento hizo un catalogo de los históricos bares rosarinos fue Reynaldo Sietecase. Quedo registrado en su libro: Los bares. Barcos en tierra a orillas del Paraná incluyó un recorrido por un puñado de bares tradicionales y simbólicos de la ciudad. De esto hace diez años. Vale la pena ver el destino que corrieron algunos de ellos: * El Cairo (Santa Fe y Sarmiento): Reciclado. * El Viejo Abasto (Sarmiento y Pasco): Sigue abierto. * Olimpia, los 20 billares (Maipú casi Santa Fe): Cerrado. * El Olimpo (Mitre y Urquiza): Reciclado. * Café de la Opera (Mendoza y Laprida): Sigue abierto. * El Ancla (San Juan y Maipú): Sigue abierto. * El Savoy (San Martín y San Lorenzo): Cerrado. Otro habitué histórico de los bares, hincha del bar el Cairo, es Roberto "el negro" fontanarrosa, quien en un Texto preliminar formidable del libro Los Bares. Barcos en tierra a orillas del Paraná. (Reynaldo Sietecase-Mario Laus, 1997, Editorial Fundación Ross) se despacho con una suerte de prologo, mas que sublime. Leamos. Me gusta ir al café porque ahí nunca se habla de cosas importantes. Siempre de pavadas (…) Usted se encuentra allá con los amigos, entonces. Y esa es otra buena. No hay cita previa. No hay que llamar a nadie por teléfono para saber si estará o no estará en el boliche. Usted, mi amigo, va al boliche sabiendo positivamente que allí encontrará, uno, dos, cinco o catorce miembros de la mesa, llueva, truene, garúe o caigan rayos (…) Y se hablará de fútbol, o de política, o de cine, o de mujeres. Largamente, distendidos, sabiendo que nada de lo que se diga allí podrá ser usado luego en contra suyo (…) Al día siguiente (…) el mismo caso. La charla informal, reírse un poco, comentar las noticias, sacar mano. Un cable a tierra. Un recreo. Sentirse más flojo, más liviano. Sentirse bien. Sentirse en casa.