12.11.2008

Nicolás Boni / Escenógrafo

La poética de la escenografia

La puesta en escena de una Opera, la restauración de un lugar derruido, el diseño de una escenografia. Todo eso resume al artista y su incansable búsqueda por lograr la belleza.

La palabra Escenografía para el diccionario sugiere: “Arte y técnica figurativa que prepara la realización del ambiente, estable o provisional, en el cual se finge una acción espectacular. Por extensión se emplea también para indicar el conjunto de los elementos, pintados o construidos pero siempre provisionales, que ayudan a crear el ambiente escénico" ¿a vos como escenográfo que te sugiere esta palabra? Yo pienso a la escenografía como la interpretación espacial del material dramático de un autor, como un lenguaje artístico muy particular en el que la “autonomía de la obra artística” pierde sentido a favor de un acto mayor que es el “hecho teatral” Un escenógrafo no es un simple diseñador o constructor de decorados ilustrativos que indican el lugar en que sucede la acción dramática, siempre intento en mis trabajos trabajar el espacio poética y simbólicamente, donde cada elemento signifique y aporte conceptualmente a la concepción general de la puesta en escena.

Cuadro de texto: Cuadro de honor  Nicolás Boni resulto ser el mejor promedio universitario 2007 de la provincia de Santa Fe. Se recibió de Licenciado en Bellas Artes con 9,79 de promedio en su libreta.

Te Recibiste de Licenciado en Bellas Artes con el mejor promedio universitario 2007 de la provincia de Santa Fe. ¿Cómo tomaste la noticia? Fue una grata sorpresa, sabía que tenía un promedio alto, pero nunca me imaginé ser el mejor promedio de toda la provincia.

En una entrevista que le hicieron a Lucrecia Martel (Directora de Cine) ella dice: “Yo creo que la única diferencia entre las personas que nos dedicamos a la creación y cualquier ser humano que anda por la calle, es que uno ha encontrado la forma de expresarse” ¿Sentís que con la escenografía encontraste tu forma de expresarte? Sí, me siento muy cómodo en el oficio de escenógrafo, es un lenguaje muy complejo que supone un profundo compromiso con la puesta en escena en la que se trabaja, tiene la particularidad de lo efímero, y carece de la autonomía de la “obra de arte”, pero es precisamente esa convivencia artística de todas las artes, “esa entrega de todos al trabajo de todos”, como define al hecho teatral el escenógrafo Gastón Breyer, donde hoy encuentro no sólo mi campo de ejercicio profesional si no también mi lugar en el mundo.

¿Como nace tu vinculación con el teatro? Mi vinculación con el Teatro se inicia a través de la Opera de Rosario en el año 2002. Para la representación de Rigoletto era necesario construir algunos elementos escenográficos, ya que la mayor parte de la escenografía venía del Teatro Colón de Buenos Aires. Yo había participado del equipo de realización de la Boheme el año anterior. Quien me convoca para el trabajo es Marcelo Aronna quien me propone diseñar las escenografías de las zarzuelas La verbena de La Paloma y La Gran Vía, para finalmente hacerme cargo ese mismo año de la realización escenográfica de la ópera Aida, para lo cual pude formar un propio equipo de artistas locales con quienes logramos un resultado excelente. A partir de ese año y hasta hoy, junto a Cristian Grignolio y Walter Gonsolín seguimos responsabilizándonos de la visualidad de cada puesta en escena de la Ópera de Rosario.

Participaste de la restauración del Teatro para el III Congreso de la Lengua Española. ¿Como te resulto la experiencia? Fue un trabajo muy arduo, contrarreloj, en el que me aproximé por primera vez al oficio de restaurador. Había muchísimo trabajo que hacer y poco tiempo, el aprendizaje surgía de la propia práctica del oficio, y sin embargo los resultados fueron óptimos. Pude capitalizar la experiencia de esta participación en la conservación de esta joya arquitectónica de la que todos los rosarinos estamos orgullosos.

Formaste parte del equipo que realizo la restauración del Foyer. ¿Podrías contar como fue el proceso? ¿Qué fue restaurado? La restauración de las gargantas y cielorraso del Foyer del teatro fue un trabajo de más de un año, se trató de pinturas decorativas sobre yeso muy deterioradas por las filtraciones de humedad, con la particularidad de que los fondos eran de láminas de oro de 24 kilates. A la experiencia anterior de restauración esta vez se sumó el aprendizaje del oficio del dorado a la hoja. La Asociación Cultural El Círculo contrató a un dorador de Buenos Aires que durante una semana de intensivas prácticas nos empapó del oficio. El proceso consistió en la limpieza, consolidación de las superficies y restauración de los faltantes de oro y de pintura, siempre bajo la dirección de la Lic. Cristina Lancellotti, quien ya nos había dirigido en la restauración integral del teatro para el III Congreso de la Lengua.

Con respecto a tu labor como Escenográfo tuviste varias Operas a tu cargo. En el año 2003 hiciste Aida, 2004 Otello, 2005 El Barbero de Sevilla, 2006 Cavalleria Rusticana y Madama Butterfly, 2007 I Pagliacci y Carmen. ¿Cómo resultaron esas experiencias y cuanto aportaron a tu formación? Cada título abordado implicó sumergirse en un nuevo desafío, tanto en diseño como en realización en cada título la apuesta era mayor y los resultados por suerte fueron los esperados. En mi formación universitaria la especialidad en escenografía no existe, por lo que tuve hacer mi propio camino al respecto: participé de cursos y seminarios del Teatro Colón y del Teatro San Martín de Buenos Aires, pero la verdad es que mi formación se la debo a la práctica del oficio en la Opera de Rosario y en el Teatro El Círculo, y sobre todo a la enorme voluntad de todos los que participamos de cada producción. Porque a pesar de la precariedad en la que siempre trabajamos hemos podido lograr producciones de alta calidad artística. Lo lamentable es que desde los ámbitos oficiales hoy no hay ningún apoyo a la ópera y corremos el riesgo de perder un espacio de formación artística al que, contra lo que muchos piensan, cada día más jóvenes se acercan.

Grupo Seis / Colectivo de artistas

El viernes 10 de octubre a las 19:30 hs, en la sala Dr. Juan J. Trillas se inauguraro la muestra colectiva denominada Grupo 6। Curada por Rosa María Ravera, la exposición recorrio diversas misceláneas conjugando el pasado, el presente y el futuro।

Cuadro de texto:     Recorridos El Grupo Seis, es un grupo dedicado a la gráfica experimental que actúo muy activamente durante los años ´80. Fué compuesto en su inicio por Alicia Diaz Rinaldi, Matilde Marin, Graciela Zar, Olga Billoir, Zulema Maza y Mabel Eli. En 1986 al retirarse Mabel Eli ingresó al Grupo Oscar Manesi. El Grupo se disolvió de común acuerdo en 1989 luego de haber realizado aportes a la gráfica contemporánea muy importantes y exposiciones en Argentina y el exterior.

¿Que obras van a ser expuestas en la Sala Trillas del Teatro El Circulo? La obra que será exhibida en la Sala Trillas corresponde a una etapa reciente, ya que cada uno de sus integrantes trabaja en la actualidad en forma individual. La que será exhibida corresponde entre los años 1995 a 2002.

El artista crea bajo un contexto. En este caso la situación política, no estaba exenta. ¿Cómo y bajo que concepto se gesta el Grupo Seis? ¿Existía la noción de romper con las barreras propias de la disciplina? El Grupo Seis surge en 1984, como producto de la nueva sensación de recuperación de la democracia, con la intención de revalorizar y actualizar el grabado en argentina. Sus propuestas incluyeron La decisión de poder agruparse-trabajar en grupo, el libre uso de las técnicas de impresión al servicio de la imagen no tradicional, vulnerar los soportes tradicionales, invadir el espacio con obra tridimensional alterando los códigos gráficos.

¿Hubo un cambio de paradigma en la práctica del grabado? ¿La incorporación de la idea y la imagen modificaron lo establecido? El Grupo Seis no se vinculó a una propuesta estética uniforme। Muy por el contrario parte de un criterio de libertad que incluye expresiones que generaron polémica acerca de su pertenencia a la esfera del grabado. Cada integrante del Grupo arrancó la experiencia gráfica desde una óptica individual conciente de que en esa época a fines del S XX, el desafío más interesante es la confluencia de recursos y estéticas diferentes.

¿Cuándo realizaron su primera muestra? Nuestra primera muestra fue realizada en el Museo de Arte Moderno en 1985, con el título "Intuiciones, Intenciones, Impresiones" a esta muestra le siguieron muchas otras siendo invitados de honor en la Bienal de Grabado de Puerto Rico y de la Bienal de Valparaíso।

La mutación del artista es inasible a su esencia. Ahora ¿Incorporar nuevas herramientas de trabajo es un pasaje indispensable en la producción de obra gráfica?

Cada uno de los ex integrantes del Grupo Seis, son artistas concientes de su lugar en esta época y que es necesario incorporar nuevas herramientas a su obra. Algunos trabajan con nuevos medios como Zulema Maza y Matilde Marin que han incorporado la fotografía y video a su producción. Graciela Zar y Alicia Diaz Rinaldi continúan realizando su trabajo cercano a la gráfica con gran libertad y propuestas innovadoras de técnicas como las solares e instalaciones.

¿Qué opinan de la producción de arte en la posmodernidad? ¿Cual es el lugar que ocupa, o debería ocupar el artista en la actualidad? Pensamos que el lugar del artista es el de la reflexión, el artista como testigo que registra el abanico de situaciones que se producen ya sea cotidianamente, en la naturaleza o en el mundo. Esto abarca mucho pero pensamos que el artista tiene una gran tarea que es recorrer con su mirada lo que sucede y trasladarlo a la obra.

Por Alvaro Marrocco

Periodista